Compartiamos una vida que al mismo tiempo compartiamos con otros. Nos queriamos, no lo podemos negar, pero preferiamos nuestra libertad; no queriamos esas ataduras que encarcelan. Y un día el destino no nos quiso cruzar más, tomamos caminos distintos y aquella vida compartida paso a manos de otros, que para mejor o peor continuaban la historia sin atarse a un amor.
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